¿Cómo eran nuestras vidas antes de que apareciera la televisión? ¿Y Internet? ¿Como sería nuestro día a día sin medios de comunicación? Seguramente muchos de vosotros, al igual que yo, nacísteis cuando la televisión ya llegaba a casi todos los hogares, ya no era en blanco y negro, y se intuía la proliferación de cadenas privadas. Muchos de nosotros no hemos conocido la vida sin televisión, pero sí que hemos asistido a la aparición, auge y desarrollo de la Red de Redes. Resulta curioso como una nueva tecnología puede introducirse en nuestra rutina casi sin darnos cuenta y hacerse en muchos casos imprescindible.
Hoy en día Internet se ha convertido en uno de los medios de comunicación más versátil y con más posibilidades. Información, entretenimiento, servicios... Es difícil pensar cómo nos las arreglaríamos sin la Red en nuestro trabajo, estudios, o en nuestra propia vida personal. Los e-mails están sustituyendo cada vez más al correo tradicional, la prensa escrita está perdiendo mercado con la proliferación de las ediciones online y los diarios electrónicos. Y así un largo etcétera. Dicen los expertos que con la aparición de un nuevo medio de comunicación, de una nueva tecnología, todo el esquema se reestructura, y los medios antiguos adoptan nuevas funciones o se asientan en otras que los diferencian del resto.
En este caso podríamos tomar como ejemplo la aparición de la televisión allá por los años 50. La popularización de la pequeña pantalla fue todo un hito en la historia de la comunicación, y obligó a la radio a adoptar un nuevo papel que permitiera su supervivencia. A pesar de la fuerza que ha demostrado tener la televisión, consolidándose como el medio de acceso a la información por excelencia, aunque cada vez menos gracias a Internet, la radio ha conseguido mantenerse durante todos estos años y sigue teniendo algo especial que la diferencia de las demás tecnologías: cercanía, inmediatez, magia.
Una película muy recomendable y que homenajea a la radio de los años 40, antes de la aparición de la televisión es Días de radio, de Woody Allen. En el film resulta muy curioso ver cómo este medio ha perdido elementos como las dramatizaciones, las series radiofónicas y otros programas de ficción guionizados. Hoy en día este rol lo ha adoptado la pequeña pantalla, y la radio se ha mantenido principalmente como medio informativo y musical. Sin embargo, continúa teniendo una función que la identifica y que no podría cumplir ningún otro soporte. Aunque con Internet las cosas cambian.
El poder que tiene la Red para integrar en un solo medio a distintas plataformas es inmenso. Podemos escuchar la radio a través de la Web, ver la televisión, leer la prensa. Y además, acceder a infinidad de páginas sobre variados temas, comprar entradas de conciertos, ropa, contactar con nuestros amigos, y así hasta el infinito. Es por ello que quizá la visión que teníamos hasta el momento sobre la capacidad de integración de las nuevas tecnologías cambie. Es posible que Internet se convierta en el soporte, en el cajón de sastre donde se incluyan todos los demás medios. Quién sabe.
Eso sí, durante la lectura de este artículo, ¿ya habéis pensado como sería vuestra vida sin televisión, sin Internet, sin radio, sin medios de comunicación? ¿Sería posible esta vida? ¿Cómo os las ingeniaríais para comunicaros, acceder a la información, a lo que sucede en el mundo? ¿Volveríamos al principio de la historia? ¿Una nueva prehistoria? El ser humano, ¿volvería a inventar los mismos medios o crearía otros nuevos? ¿Cambiarían los hechos históricos, nuestra propia evolución?
2 comentarios:
Hola Lorena
Te cuento: puedo estar sin tv, sin radio,sin teléfono móvil, sin prensa escrita y sin un montón de adelantos que ahora mismo no recuerdo y que no vienen a cuento, pero me resultaría muy, muy, pero que muy difícil estar sin ordenador.
Un saludo y ya me contarás cuando emprendes ese viaje y cómo te va.
Hola Anónimo! La verdad es que vivir sin ordenador debe ser muy difícil, sobre todo en el trabajo, ya que en la actualidad casi todo depende de él.
En fin, por lo demás respeto tu anonimato pero me tienes intrigada con lo de tu identidad. Tienes que ser alguien que conozco pero no sé quién. Me lo podría revelar en un siguiente comentario!
Saludos
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