miércoles 5 de septiembre de 2007

Declaración de intenciones

The medium is the massage, o el medio es el masaje.
Este es el título de una de las obras más influyentes del teórico de la comunicación Marshall McLuhan. Se dice que el autor hace en él un curioso juego de palabras, cambiando el message de la célebre frase The medium is the message, por massage. Yo, como McLuhan, he decidido dar un nuevo giro a la frase original, y nombro a mi blog: The message is the massage.
La razón de tal denominación viene dada por el contenido de este blog: La actualidad. A través de este espacio comentaré cuestiones tratadas en los medios que me hayan llamado la atención, tanto noticias como entrevistas, reportajes, o temas que hayan salido a la luz pública por algún especial motivo.
He escogido precisamente a McLuhan por los recuerdos imborrables que el mero eco de su nombre inspiran en mi mente juvenil: aquellos años en los que todavía era una simple estudiante de periodismo (ahora convertida en una simple becaria de periodismo) y empezaba a adentrarme en el mundo de las aldeas globales, los bucles tetralógicos, y tantas y tantas fascinantes teorías de la comunicación.
Del citado libro cabe destacar algunos aspectos que creo que vienen muy a cuento de esta declaración de intenciones. McLuhan comenta que cada nueva tecnología supone una nueva forma de percibir y entender el mundo. Sucedió con la radio y la televisión, y ahora ha vuelto a ocurrir con Internet, solo que esta última vez a una escala mucho mayor, por la multitud de transformaciones que la Red de redes ha traído consigo.
Con la llegada de Internet, muchas cosas han cambiado en el mundo de la comunicación. Se habla de la muerte de la prensa escrita, del exceso y saturación de información, de la aparición de nuevos comunicadores a nivel local, e incluso de la desaparición del periodismo como tal. ¿Qué hay de cierto en todo ésto?
Pues como cualquier afirmación rotunda, existen matices. De lo que no cabe duda es de que con Internet se ha iniciado una nueva era en el mundo de la información. Ya no existen unas únicas fuentes estancas generadoras de noticias. Con la red, cualquier usuario puede crear su propia información, recolectarla de otros medios, hacer comentarios, diseñar su propio site. Internet significa diversidad, creación, individualización de contenidos, pero también participación.
Los medios se han hecho eco de estos cambios, y muchos ya han puesto en marcha iniciativas que tratan de sacar partido a la infinidad de recursos que ofrece la red. Un ejemplo son los periódicos online, que dan al usuario la opción de ser periodistas de sus propias noticias, fotos, o comentarios. O el famoso portal Youtube, que a partir de una idea sencilla ha conseguido revolucionar el mundo del vídeo.
También han proliferado los blogs de todo tipo, que tratan cuestiones variopintas desde un punto de vista personal. Fotologs, posts de música, cine, arte, deportes, actualidad...La lista es infinita, y muestra la polivalencia que tiene la red para crear nuevas formas de expresión y comunicación. Los medios tienden cada vez más a tener en cuenta al usuario, a hacerlo partícipe de sus propios contenidos, a que forme parte del proceso. El emisor y el receptor ya no se hallan en compartimentos estancos, sino que se crea un intercambio, un flujo de ida y vuelta de la información.
Ante todos estos cambios el periodismo tiene un nuevo e importante papel que cumplir. Pero, ¿cuál es ese papel? De momento, saber aprovecharse de las nuevas posibilidades que la Web ofrece. ¿Y en un futuro más lejano? Todo se verá, pero lo que sí es cierto es que ante tal torrente incesante de datos se hará necesario que existan periodistas que seleccionen y adapten estos contenidos, y que los hagan asequibles y accesibles al público. En definitiva, profesionales que logren poner un poco de orden dentro del caos informativo.